Padre digno de confianza. Por Pr. Eliseo Merino

“EN AQUEL TIEMPO, RESPONDIENDO JESÚS, DIJO: TE ALABO, PADRE, SEÑOR DEL CIELO Y DE LA TIERRA, PORQUE ESCONDISTE ESTAS COSAS DE LOS SABIOS Y DE LOS ENTENDIDOS, Y LAS REVELASTE A LOS NIÑOS”. MATEO 11:25

Los que humildemente dependen de otra persona para satisfacer sus necesidades son “niños.” Aquellos que son conscientes de su propia nada, del vacío, la fragilidad y la pérdida de la condición y humildad dependen absolutamente de la gracia de Dios para salvarse, son espiritualmente niños pequeños. Bebé en el espíritu. Jesús está describiendo la gente humilde de todos los rangos.

Broadus dijo: Los cristianos más útiles serán los que son sabios e inteligentes, y también niños. Intelectual y cultivados como sea posible, pero niños en el espíritu infantil. Cuando los sabios y entendidos fallan al no descubrir el significado y el valor de las enseñanzas de Cristo, no es culpa de su inteligencia, sino de la falta de un espíritu recto. Sólo los humildes de corazón comprenden las enseñanzas de Cristo.

“Te alabo, Padre, Señor del cielo y la tierra.” La palabra alabanza es una palabra compuesta, el fondo de la palabra es confesar y en el Antiguo Testamento fue equivalente a alabar. En este contexto, “gracias” o “alabanza” es el más apropiado. Jesús descansó en la supremacía absoluta y la voluntad de su Padre. Porque aún fuera de la seguridad podía alabarlo. Jesús hizo de la dificultad del momento en el motivo de acción de gracias y alabanza al Padre, que controla el universo. Cuando llegamos a Dios en oración nuestra perspectiva cambia. El Padre de Jesús y Padre nuestro es el Señor que gobierna el cielo y la tierra. Él es el dueño y señor soberano de todo el universo. Mi Padre, el Señor de los cielos y la tierra, y de todo el universo, le doy las gracias. El es digno de toda nuestra alabanza.

Jesús habla del cansancio del trabajo duro. Por eso agregó: Venid a mí todos ustedes que están cargados. El cansado es producto del legalismo, lo que hace es demostrar a la persona que no puede por sí mismo. Esto es imposible. Y Siempre hace que una persona tropiece espiritualmente. Sin embargo, la búsqueda de Dios siempre termina en Jesucristo quién dijo; Venid a mí todos ustedes que están trabajados y cargados.

Cargados es un estado de cansancio lo que significa que se siente abrumado por el miedo, la ansiedad y la desesperación. Jesús está describiendo los que están con la carga y se doblan bajo su peso y les dice: vengan al padre. La ley judía y los mandamientos dictados, imponían una pesada carga para la persona religiosa sincera. Sólo Jesús puede venir y llevarnos al Padre y levantar la carga, y eso hará que descansemos. Hay una dulce tranquilidad cuando Jesús nos lleva al Padre porque nos sentimos como niños. Por eso él nos invita a tomar su yugo sobre nuestros hombros. Jesús nos da una gran invitación a venir y unirnos a Él para conocer al Padre y recibir descanso. Sólo el discípulo de Jesús puede tener ese tipo de descanso, aun cuando su vida este llena de caos. Porque de esa manera conoceremos al Padre, quién es digno de confianza.

 

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