Gobierno quiere aprobar aborto antes de Agosto para asegurar voto dirimente en el TC

El gobierno debe aprobar el aborto antes agosto para asegurarse el voto dirimente de un ministro favorable a su postura, ante eventual empate en el escrutinio

El proyecto de aborto en tres causales irá al Tribunal Constitucional. Así lo han anunciado desde la oposición, quienes en el trámite de la ley han presentado reservas de constitucionalidad y han hecho explícita su intención de recurrir a dicha instancia para que la ley de aborto sea declarada inconstitucional, se expulse del sistema jurídico y se entienda como derogada.

Frente a este escenario, el Gobierno habría puesto el acelerador en la tramitación del proyecto para que la revisión que haga el TC sea con el ministro Carlos Carmona como presidente del tribunal, quien fue designado por Bachelet en 2009 y se ha manifestado a favor del “derecho al aborto”. ¿La razón? De haber un empate entre los 10 votos del tribunal, será el presidente que haya “conocido” la reclamación quien tenga el voto dirimente en caso de empate, independiente de que haya un nuevo presidente del TC en ejercicio. Iván Aróstica, designado por Piñera y quien como académico ha suscrito el derecho a la vida desde la concepción, asumirá como presidente a fines de agosto pasando a ser él el voto dirimente.

El Tribunal Constitucional tiene entre sus atribuciones controlar la constitucionalidad de los proyectos de ley de manera obligatoria —las leyes interpretativas de la Constitución, de las leyes orgánicas constitucionales y de las normas de un tratado que versen sobre materias propias de leyes orgánicas constitucionales— o a requerimiento, previo a que estos se conviertan en leyes de la República.

El control de constitucionalidad que el Tribunal Constitucional realiza por requerimiento, procede cuando se solicita que se resuelva “las cuestiones de constitucionalidad que se susciten durante la tramitación de los proyectos de ley o de reforma constitucional y de los tratados sometidos a aprobación del Congreso” (artículo 93 N° 3 de la Constitución).

Frente a tal situación, el Tribunal Constitucional sólo puede tratar una materia si la solicitud es presentada:

A requerimiento del Presidente de la República,
A requerimiento de cualquiera de las Cámaras o de una cuarta parte de sus miembros en ejercicio.

Dicho requerimiento debe ser “formulado antes de la promulgación de la ley” y hasta 5 días después del despacho del proyecto.

Este plazo habría motivado al gobierno a poner acelerador en la tramitación del proyecto de aborto, pues en caso de que los parlamentarios de Chile Vamos pidan el control de constitucionalidad —como ya lo han anunciado— será el ministro Carlos Carmona —designado por Bachelet en 2009 y quien se ha manifestado a favor del derecho al aborto— quien conozca el requerimiento y se haga dueño del voto dirimente en caso de empate, a pesar de que termina su período como cabeza de la corporación a fines de agosto y asuma el ministro Iván Aróstica, designado por el ex Presidente Sebastián Piñera.

En 2015, Siete de los ocho ministros (el ministro Fernández cesó en su cargo a finales de agosto de ese año) acordaron respaldar al ministro Iván Aróstica para el próximo período de dos años, que comienza a fines de agosto de 2017.

De acuerdo a los ritmos legislativos —acelerados por la suma urgencia aplicada por Bachelet—, el proyecto de ley de aborto podría terminar su tramitación en el Senado en el mes de julio y ser despachado para su promulgación. De esta forma, la oposición tiene un tiempo acotado para presentar su recurso en el Tribunal Constitucional.

Si se dilata la tramitación del proyecto de ley, el escenario cambia y el voto dirimente podría quedar en manos de Aróstica y en caso de empate, el voto se presume sería en contra del proyecto de aborto.

El gobierno debe aprobar el aborto antes agosto para asegurarse el voto dirimente de un ministro favorable a su postura, ante eventual empate en el escrutinio

¿Puede haber empate?

El Tribunal Constitucional está compuesto por diez ministros. De ellos, seis están ligados a la centroderecha o al mundo conservador y cuatro ligados a la izquierda. Si uno de los ministros ligados a la centroderecha vota a favor del proyecto de aborto, se produce un empate. Si el proyecto de ley de aborto es despachado antes de que Carmona deje la presidencia, será él quien se haga cargo del voto dirimente, aún cuando la resolución sea tomada bajo la presidencia de Aróstica. Esto debido a normas de procedimiento.

En términos estratégicos, independiente de si el escenario se da o no, para el gobierno es fundamental que el voto que defina en caso de empate sea favorable a la ley de aborto.

Los ministros del TC de “derecha”

Marisol Peña Torres, respetada académica UC y reconocida pro vida nombrada por la Corte Suprema.
Juan José Romero Guzmán, vinculado a RN y nombrado por el Senado a propuesta de la Cámara de Diputados.
María Luisa Brahm Barril, abogado ligada a RN y designada por el Presidente Piñera durante su gobierno, en el que se desempeñó como asesora del Mandatario. Podría votar a favor. No hay constancia cierta de su posición en estos temas.
Iván Aróstica Maldonado, designado por el Presidente Sebastián Piñera. Académico pro vida.
Cristián Letelier Aguilar, ex UDI designado por el Senado.
José Ignacio Vásquez Márquez, fue designado por la Corte Suprema, reemplazó a un ministro ligado al PS rompiendo el equilibrio binominal. A pesar de estar ligado a la centroderecha, no hay certeza sobre su votación.

Los ministros del TC de “izquierda”

Gonzalo García Pino, ligado a la DC, fue designado por el Senado de la República en reemplazo del actual ministro del Interior, Mario Fernández en 2011.
Domingo Hernández Emparanza, ligado a la DC, nombrado por la Corte Suprema en 2012.
Nelson Pozo Silva, cercano al Partido Socialista, fue designado como “candidato de consenso” por el Senado en 2015.
Carlos Carmona Santander, ligado a la DC, ex subsecretario de gobiernos de la Concertación, fue nombrado por Bachelet en 2009.

Fuente: El Demócrata

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